- ¡Bien señores! Esto tiene que quedar bordado: nuestra empresa ofrece un mismo producto en tres distintos sabores, diferenciándose por sus prestaciones y, obviamente, distintos precios. Queremos una imagen que represente cada opción.
- ¿Y cuáles son esas diferencias?
- La primera opción es el producto básico: lento, pero barato. Para pobres, vaya, ¡jo, jo! ¿Alguna idea?
- ¡Ya sé! Podríamos llamar a esa opción “El acuerdo”, y usar a un negrata a lo gángster, con un relojazo, un puro y un sombrero, ¡y pose macarra!
- ¡Magnífica idea! La segunda opción es algo mas rápida, pero obviamente también algo más cara, aunque nada que cualquiera de clase media no se pueda permitir. Para el “quiero y no puedo”, ¿entienden?
- ¡Sí! ¿Qué tal si llamamos esa opción “El Turbo”, y usamos a una tía atractiva, sonriente, en bikini, así como fácil?
- ¡Arriesgado, pero me gusta! ¡Hecho! La tercera opción es la mejor de las tres: la más rápida y la más cara. Sólo para los que realmente quieran dejarse la pasta y aprovechar al máximo nuestro producto.
- ¡Sencillo! Usaremos como imagen un hombre caucásico sonriente y bien vestido, trajeado, con aires de triunfador. No sólo llamaremos a esta oferta “El mejor”, sino que lo subrayaremos poniéndole una corona dorada. Que se vea claramente cuál de las tres opciones es la que el usuario debería elegir, la más adecuada y la más fiable.
-¡Maravilloso, maravilloso! Un negro para lo opción barata y mala, una mujer para la opción media y un hombre blanco para la mejor opción, ¡no puede ser más acertado! ¡Adelante con las propuestas!
Famoso portal de descargas directas, http://www.megaupload.com, con una imagen algo más que inadecuada, como señaló un amigo mío. La conversación de arriba casi seguro que es ficticia.
Y por si lo quitan…
