Pues nada, el técnico acabó viniendo a principios de enero a casa, comprobó que efectivamente el técnico anterior no había conectado cable alguno (más que los justos para que encendiera la pantalla) y me dejó el equipo nueveciiiito (y vilipendiado) funcionando.
Hasta hace dos días, que volvió a desconectarse el dichoso teclado multimedia. El conector, que lo vi cuando le metió mano el técnico, es malísimo. El cable simplemente entra en su ranurita sin ningún tipo de agarre, por lo que a poco que se menee el portátil acaba por caerse sí o sí. Más aún cuando, al estar debajo de la H, recibe golpecitos suaves contínuamente (sí, qué pasa, escribo muchas cosas con hache. Huevo, hebra, holgado, homilía, hohoho…)
Total, que como había pasado ya el mes de prueba, se tenían que llevar el equipo al taller… y no estoy yo ahora para quedarme sin equipo (ni para andar escribiendo posts, ya puestos). ¡Si iban a tardar más viniendo a recogerlo, llevándoselo y volviéndolo a traer que arreglando la piecita en casa! Pues nada, quedamos en que les llamaría allá por Junio, cuando presumiblemente no necesite usar tanto el portátil.
Y acabamos de asistir a otra nueva entrega de “usa tu blog para descargarte contándole al mundo tus memeces”